Retrato de Charlotte Pierse
Nº Lote: 84
Hacia 1756, George Romney (Dalton-in-Furness, Lancashire, 1734 - Kendal, Weatmorland, 1802) comienza su carrera como alumno del retratista y pintor de género Christopher Steele quien le transmite el manejo preciso del óleo. En 1762 llega a Londres, donde trabaja, alejado de las exposiciones y pautas académicas dirigidas por Joshua Reynolds, en la Royal Academy. Entre 1773 y 1775 permanece en Roma, estudia la Antigüedad y realiza copias de Miguel Ángel y de Rafael. De vuelta a Londres frecuenta los círculos intelectuales y profundiza en la literatura clásica para realizar las grandes composiciones de la Shakespeare Gallery de John Boydell, creadas a partir de 1786. Las escenas inspiradas en Macbeth o en el Paraíso perdido de Milton (Fitzwilliam Museum, Cambridge) fascinan por sus fuertes contrastes de luces y sombras, influidas, como sus abundantes dibujos, por la estética de lo sublime y las imágenes de Johann Heinrich Füssli. El elegante clasicismo de sus primeros trabajos, cede en su madurez a favor de un sentimentalismo que se hace característico en su obra. En lugar de profundizar en la psicología de los retratados o buscar el perfecto acierto en el parecido, Romney prefiere resaltar las cualidades más vistosas de sus modelos. Su clientela aprecia la puesta en escena, donde siempre queda resaltado el alto nivel social o, en el caso de los retratos de niños y jóvenes, su amabilidad y dulzura. Junto con Sir Joshua Reynolds, George Romney fue uno de los retratistas más destacados del siglo XVIII. Sus temas favoritos eran niños y mujeres que, generalmente, representaba con vestidos blancos y sin joyas, como el presente trabajo. Apreciamos las características de su factura, el hermoso color y la elegante pincelada que describe rápidamente el corpiño blanco con volantes de la dama jugando con la luz y la textura del sombrero y las cintas azules. Al pasar las páginas del catálogo razonado de Mr. Alex Kidson sobre la obra de George Romney, se observa cómo utilizaba los accesorios para individualizar e introducir dinamismo a una pose estática, en este caso, el sombrero equilibra el volumen del vestido de nuestra composición y las cintas acentúan las notas de color. Sobre un fondo de paisaje apenas esbozado, Romney logra una imagen natural y amable, captada con sencillez. De aire neoclásico y colorido magistralmente entonado, posee esa elegancia vistosa tan estimada por la alta sociedad inglesa. Estamos en deuda con Mr. Alex Kidson por las referencias aportadas tras el estudio fotográfico de la obra que han permitido identificar a la modelo, probablemente, como Charlotte Pierse. La obra se asemeja en muchos aspectos al retrato de la joven fechado en 1786 y podría ser un boceto para una obra mayor. En esta fecha, Romney rara vez hacía estudios al óleo para sus obras de encargo, sin embargo, con el padre de la señorita Peirse mantenía una excelente amistad por lo que pudo haberlo hecho. Esta pintura será incluida por Mr. Alex Kidson en el Suplemento del catálogo razonado “George Romney: A Complete Catalogue of his Paintings”, publicado en New Haven y Londres en 2015, actualmente en preparación.